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Consciencia Constructiva 

A lo largo de la vida hemos visto muchas veces cómo las personas e incluso nosotros mismo responsabilizamos a otros o al momento histórico de los resultados o situaciones que tocan vivir, sin darnos cuenta que al realizar esa acción se cede el control y la responsabilidad lo que te debilita y no te permite encontrar el camino hacia tu máximo potencial.

Por otro lado, hay personas que siguen su camino sin importar qué situación o personas se encuentren delante de ellos, siempre encontrando soluciones y oportunidades.

Estas diferencias se deben al nivel de consciencia en que cada persona habita, y éste está determinado por la relación que tienes con el mundo, si busca tu beneficio personal, el de otros o si estás en comunión con el universo.

Pero ¿Qué es la consciencia?, “es un estado de la mente que nos permite darnos cuenta de nuestra propia existencia, pensamientos, emociones y resultados, de la del resto del mundo y de las cosas que pasan, es algo muy similar, pues no es otra cosa que el inteligible resultado del procesamiento de información que tiene lugar en el interior del cerebro”. 

(www.investigacionyciencia.es/blogs/psicologia-y-neurociencia/37/posts/qu-es-la-consciencia-cmo-la-crea-el-cerebro-18107).

Como seres humanos, todos nacemos con las mismas herramientas para vivir una vida plena y feliz. Con esto me refiero al cuerpo y cada uno de sus órganos, donde la información que se almacena en el cerebro determina los resultados que obtenemos. No hay que olvidar que el pensamiento genera emociones y éstas crean los resultados.

Por esto es de vital importancia “Sacar de las sombras”, como dice C.G. Jung y llevar a la consciencia todos los pensamientos, para de esta forma observar cuál de ellos son un aporte y cuales merecen ser modificados.

La consciencia es un estado mental sólo accesible por uno mismo, que permite analizar cómo te percibes a ti mismo como ser autónomo, interactuando con los estímulos externos que te rodean a través de tus sentidos, para después poder reflexionar e interpretar esos estímulos relacionándolos en tu mente. La función de la consciencia es representar la información sobre lo que está sucediendo dentro y fuera del organismo de tal modo que la mente pueda evaluarla, para luego sentir y de esta forma actuar en consecuencia” (www.psicoadapta.es/blog/que-es-la-conciencia/). Para el cerebro no hay diferencia entre la realidad y la imaginación, ya que ambos lo que hacen es generar una respuesta fisicoquímica en el interior de nuestro cuerpo.

Existen varias escalas en relación a los niveles de consciencia y éstas varían según el autor. En lo personal, considero que los niveles de consciencia podrían dividirse en relación a lo que buscamos. Si la persona busca obtener de la vida más de lo que da, o si da más de lo que pide de la vida o si comprende su rol de creador, pasará del egoísmo al amor. La conciencia es la que abre la puerta para el crecimiento personal.

Pero antes de describir cada uno de los 3 niveles de consciencia, es importante tener en cuenta que éstos son aplicables a cada una de las áreas del ser y pueden ser las siguientes:

1.      Consciencia del Cuerpo: Es el nivel de bienestar corporal con que se vive, esto involucra a la alimentación, la respiración y el ejercicio.

2.     Consciencia de Desarrollo: Como personas es importante ser capaz de observar cuáles son los pensamientos, las emociones y las acciones que se realizan hoy y hacia dónde se quiere llegar. Para crecer profesionalmente primero hay que crecer como persona.

3.    Consciencia de libertad: La libertad se gesta de la relación entre el tiempo y el dinero y esta libertad consiste en buscar el equilibrio entre ellos.

4.    Consciencia de Relaciones: Cómo son la relaciones de pareja, con la familia y amigos.

5.    Consciencia del Universo: La unidad con el Creador y todo lo que nos rodean.

Para iniciar el camino de crecimiento personal y de esta forma alcanzar una vida plena, hay que evaluar con qué grado de intención se vive en cada una de estas áreas y de esta forma ver cómo se planifica pasar de un nivel a otro.

Todos los días se visitan estos 3 niveles de conciencia pero hay uno de ellos que predomina frente a los otros y es necesario poder identificarlo para conocer desde donde se iniciará el viaje de tu crecimiento. Ahora que conocemos las principales áreas del ser, es importante evaluar cada una de ellas en función de cada uno de los 3 niveles de consciencia y empezar trabajar en cada una de ellos para alcanzar tu máximo potencial y así vivir una vida de plenitud, abundancia y prosperidad.

El primer nivel lo denomino “Consciencia Común”, donde el centro de atención está en el “Yo”. Toda la energía está en función del tener o tomar más de la vida de lo que se da. Está matizada por una sensación de temor que inunda el ser, lo que lleva a no querer cometer errores y de esta forma a quedarse estático. En este nivel es donde “Las cosas me pasan a mí”, se opera desde el instinto, se reacciona y no hay una reflexión sobre lo que ocurre.

Este primer nivel esta compuesto de 3 principios: la culpa, la multitud o la masa y la aspiración. Producto de no querer afrontar la responsabilidad de nuestros pensamientos, emociones y actos es que culpabilizamos a otros de la vida que toca vivir con frases tales como: “Mira lo que me haces hacer”, “No es mi culpa”, “Yo quiero”, “Yo necesito” y “Por qué a mí”. Y nos contentamos diciendo “Cómo ellos…”, “Pero si todos lo hacen, porque yo no” o “No podemos estar todos equivocados” dejando que la multitud decida nuestro destino y cuando las cosas no resultan como se esperaba realizamos declaraciones de aspiración, cómo “Nunca más le hago caso a…” o “Esta dieta no sirve para bajar de peso”, “El lunes comienzo…”.

En este nivel se evalúa desde los juicios, lo que limita la posibilidad de aprendizaje, ya que no se abre la posibilidad de que existe algo más allá de nosotros y que hay otras posibilidades. Es nuestra responsabilidad elegir con qué actitud queremos vivir. Al entender esto, seremos capaces de relacionarnos desde la compasión, lo que significa entender que cada persona tiene una forma particular de ver la vida y que hay más de un camino para responder a una misma situación.

Salir de este nivel supone empezar a confiar en tus capacidades y en el universo o naturaleza, transformando, de esta forma, el miedo en amor. Esto supone dejar el yo y pensar en nosotros. Todo lo que ocurre en la vida necesita de otras personas y la de la naturaleza para que sucedan, hasta el agua que corre por el grifo involucra a personas y a la naturaleza para poder llegar a todas las casas.

Es importante tener en cuenta que al empezar el proceso de diferenciación, la masa tratará de que te quedes en este nivel, diciendo cosas como “Eso es muy difícil de lograr”, “No tienes las habilidades para alcanzarlo”, “Ese camino es peligroso” o simplemente se distanciarán de ti.

Esto significa optar por una vida de gratitud, lo que lleva entender que no estamos solos en el mundo y estamos todos interrelacionados, por esto hay que dejar de juzgar para empezar a empatizar y de esta forma sumarse a la colaboración.

El movimiento permite crear y corregir. Cómo ya hemos visto es imposible predecir todas las situaciones que te tocarán vivir en el camino de tu desarrollo o crecimiento, por esto hay que iniciar el camino desde donde estés, con las herramientas que se cuentan y durante el camino se irá ajustando el plan y adquiriendo más herramientas. Esto supone experimentar nuevas acciones y sobreponerse a las equivocaciones.

De esta forma pasamos al nivel 2 “Consciencia de logro”, donde empezamos a visualizar un mundo de posibilidades. Estas oportunidades aparecen debido a que ya no estás desesperadamente tratando de protegerte de la vida y empiezas a confiar en ella y en los demás. La palabra claves es “nosotros” ya que entendemos que todo lo que nos rodea es producto del trabajo conjunto de múltiples personas en comunión con la naturaleza. 

Como ya no tenemos miedo de equivocarnos, entendiendo que el error es la base del desarrollo, comenzamos a experimentar y explorar nuevos caminos. Como resultado de este proceso empezamos a identificar con qué herramientas, competencias y habilidades contamos para alcanzar nuestros sueños.

Es en este camino de descubrimiento donde evaluamos nuestra historia, enfrentamos nuestros traumas, nos quedamos con aquello que nos sirve y modificamos lo que nos limita. En la medida que alcanzamos algunos logros, es que iremos ganando confianza en nosotros mismos, lo que permitirá seguir navegando en mares desconocidos. Los principios de este nivel son la expresión individual, la disciplina y la experiencia.

En este nivel pasamos a la acción, cumpliendo con todas aquellas declaraciones de aspiración del nivel anterior, pero debido a que es la primera vez que realizamos esas acciones, la probabilidad de fracaso es muy alta, por la falta de experiencia. Este fracaso temporal se debe a que recién se está explorando el alcance y efectividad de los recursos con que contamos.

Es aquí, debido a la ejecución de tareas, que empiezas a conocer las herramientas, competencias y habilidades con que cuentas. En la medida que no te dejes vencer por las dificultades, irás ganando experiencia y de esta forma la maestría suficiente para seguir adelante.

Para seguir avanzando y alcanzar todo aquello que deseas, no hay que bajar los brazos, ya que al hacerlo y culpabilizar al entorno o personas del fracaso, se vuele al nivel 1. La disciplina y la convicción deberán ser tus aliados. Los resultados vendrán, pero solo cuando te hayas negado a rendirte.

En la medida que vas obteniendo los resultados que te has propuesto, será esa experiencia la que reforzará la disciplina y la convicción de seguir por más, comprometido con tu sueño y alineado con tu propósito, lo que te brindará la energía para seguir trabajando por tu sueño.

En este momento las personas que te rodean son clave a la hora de seguir creciendo. Tu grupo de amistades y familia, de no iniciar este camino contigo y al verte tomar acción, te desalentarán con el objetivo de protegerte del sufrimiento producto del fracaso. Es por esto que hay que asociarse con personas que estén en el mismo nivel de consciencia o superior, los cuales te apoyarán, evaluando lo ocurrido, buscando nuevas formas de alcanzar tu sueño, levantándote para seguir luchando.

Es aquí donde empiezas a encantarte con la persona en que te estás convirtiendo, disfrutando el proceso, soltando la atadura al resultado, donde lo importante es el recorrido. La disciplina te ayudará a mantenerte enfocado en el camino correcto, esto gracias al deseo y el propósito, que son el combustible de la disciplina.

Es aquí donde empiezas a encantarte con la persona en que te estás convirtiendo, disfrutando el proceso, soltando la atadura al resultado, donde lo importante es el recorrido. La disciplina te ayudará a mantenerte enfocado en el camino correcto, esto gracias al deseo y el propósito, que son el combustible de la disciplina.

A mayor sean tus logros mayor será tu conciencia, lo que te mantendrá constantemente evaluando cada una de las situaciones que se presenten, desarrollando nuevas herramientas, competencias y habilidades en un crecimiento personal y espiritual.

De esta forma alcanzarás el último nivel “Conciencia Constructiva”, el cual llega de la mano de la maestría en todas las áreas del ser, esto debido a la cantidad de veces que has realizado una o varias actividades, lo que termina entregándote una plena confianza de que todo va a salir bien, incluso si se presentan inconvenientes o dificultades.

La Conciencia Constructiva permite entender la no linealidad de la naturaleza, ya que en ella intervienen múltiples variables, de las cuales muchas de ellas no tenemos el control. Por esto para obtener un resultado específico, hay que confiar en que todo está gobernado por un impulso de vida y creador. Esto te lleva a no seguir tratando de controlar todo a tu alrededor y así centrarte en tus pensamientos, emociones y comportamientos.

Entendiendo esto el proceso de la vida es que te inunda un sentimiento de amor y confianza, lo que brinda certezas de que todos los proyectos en que te embarques llegarán a buen término, muy probable que no sea cómo lo pensaste en un principio sino que aún mejor.

En este camino todos nacemos intrínsecamente inocentes, porque solo puedes optar por hacer lo que percibes como bueno, pero durante el camino de tu crecimiento serás capaz de discernir el verdadero bien de la ilusión falsa del mundo.