Respiración Consciente
La respiración es sin duda el proceso o actividad corporal más importante, podemos durar bastante tiempo sin agua y sin comida, pero sin aire solo podemos vivir unos segundos. Y, sin embargo, le prestamos tan poca atención a tal grado que sabemos poco de ella.
El ciclo de la respiración está ligado a la frecuencia cardiaca, a la circulación sanguínea, a la digestión, al estado sueño vigilia y al pensamiento. Esta es la razón por lo que es tan relevante respirar de forma consciente, ya que ayuda a identificar estados de ánimo, lo cuales gatillan pensamientos y hábitos.
Y lo más fundamental sobre la respiración es que provee del oxígeno, el cual es el responsable de proporcionar de energía a nuestras células. Gracias a esto es que podemos pensar, caminar y todas las demás funciones de nuestro cuerpo.
Y por último al estar ligado al ritmo cardiaco y circulación sanguínea se relaciona con el intercambio de sustancias a nivel celular, por lo que ayuda a expulsar del organismo elementos tóxicos para el correcto funcionamiento.
Por todas estas razones es esencial para la salud del cuerpo y mente contar con una buena respiración.
Las respiraciones largas y profundas se relacionan con estados de relajación, lo que estimula las capacidades intelectuales como la percepción, el razonamiento, la imaginación, la memoria y la intuición.
En cambio, las respiraciones cortas y agitadas corresponden a momentos de estrés, donde prevalecen las respuestas automáticas de escape y agresión.
Cuando estamos relajados la sangre circula de forma uniforme por todo el cuerpo permitiendo que cada uno de los procesos se realicen de forma correcta, pero cuando estamos bajo el efecto del estrés la sangre se va a las extremidades (brazos y piernas) y hacia el hipotálamo, el responsable de las respuestas automáticas.
Nuestro cuerpo es capaz de tolerar el estrés de manera esporádica, lo cual permite la sobrevivencia, pero cuando este se vuelve crónico causa una seria de daños conocidos como enfermedades autoinmunes.
Joe Dispenza en su libro “Deja de Ser Tú” menciona que el estrés puede ser provocado por 3 elementos:
- El entorno: Las situaciones externas cuando se percibe como hostil inmediatamente activan el mecanismo de supervivencia, el cual nos pone en estado de alerta. Algunos de los estímulos que provocan este estado son ver las noticias (las malas noticias), manejar en la hora punta, tener relaciones tóxicas, quejarse de las situaciones que tocan vivir, etc.
- El cuerpo: Las enfermedades y las lesiones al generar dolor corporal o discapacidad física o mental ponen al organismo en estado de alerta. Las enfermedades autoinmunes al ser provocadas por el mismo cuerpo, son generadas por situaciones de estrés crónico.
- El tiempo: La percepción de que no alcanzamos a realizar todas las actividades que necesitas hacer crea una sensación de deuda y disconformidad con la forma de vivir.
El estado de alerta al gatillar el neurotransmisor “Cortisol” provoca la sensación de estrés, la cual a su vez estimula la frecuencia cardiaca, aumenta la circulación sanguínea y por consiguiente la frecuencia respiratoria, de este modo disminuyendo la cantidad de oxígeno en la sangre, provocando fatiga corporal y un decremento en las capacidades intelectuales, sistema digestivo y sistema circulatorio.
Es que de esta manera el estrés limita la capacidad intelectual desviando la sangre al hipotálamo y con la disminución de oxígeno en la sangre producido por una respiración corta y rápida.
La invitación es a tomar consciencia sobre la influencia que tiene la respiración sobre los estados emocionales y corporales. Incorporando un par de ejercicios a la rutina diaria podrás reducir los efectos del cortisol en tu cuerpo logrando una mejora sustancial en tú capacidades intelectuales, junto a un mejor funcionamiento de tu cuerpo.
La primera técnica de respiración la cual te ayudara a limpiar las células al facilitar el intercambio de sustancias en su interior, la cual consiste en inspirar por al menos 3 segundos, mantener la respiración por 12 segundos y exhalar por 6 segundos y repetir el ciclo por entre 5 y 15 minutos, 2 veces al día.
El intercambio de sustancia entre la sangre y la célula se realiza durante la fase de mantención, es por esto que al aumentar los segundos de inspiración, hay mayor oxígeno en la sangre y el tiempo de intercambio crece y de esta manera se logra deshacer completamente de los desechos.
La segunda técnica se llama espiración de la caja, cuyo objetivo es disminuir la frecuencia respiratoria para relajar el cuerpo. Esta consiste en inspirar por 5 segundos, mantener durante 5 segundos, exhalar por los mismos 5 segundos y mantener sin oxígeno por 5 segundos más. Hay que ejecutar la respiración entre 10 a 30 minutos al día, una vez al día.
Esta respiración busca bajar la frecuencia respiratoria a 3 por minuto logrando una respiración profunda la cual es una de las mejores maneras de reducir el estrés en el cuerpo. Esto se debe a que cuando respira profundamente, el cuerpo envía un mensaje a su cerebro para calmarse y relajarse. Luego, el cerebro envía este mensaje al cuerpo.
Para poder modificar hábitos es importante salir del estado de alerta eliminando los elementos del entorno que generan estrés, respirando de forma consciente y aprendiendo a priorizar.
De esta manera, contando con un propósito claro y definido serás capaz de salir de donde te encuentras y así empezar a “Construir la Vida de Tus Sueños”.