La Fé
Durante el camino de cada una de nuestras vidas vemos a personas exitosas y nos encantaría tener su fama, su dinero, para poder vivir una sin preocupaciones, pero lo que la mayoría no ve es todo el trabajo y sacrificios que esa persona tuvo que hacer para llegar a ese lugar.
La diferencia entre una persona exitosa y una fracasada se ve en la falta de fe que tiene en sus capacidades, en otras palabras, no cree en sí mismo y le falta confianza. Esta condición es la que tiene a la mayoría de la gente viviendo en piloto automático.
Antes de seguir, es importante definir que es ser exitoso y que es ser fracasado, al menos a mi entender. El primero es una persona que se responsabiliza de sus acciones y que busca alcanzar sus sueños, comprendiendo que lo único momento que se tiene es el aquí y el ahora y es ahí donde hay que darlo todo. El segundo es una persona que abandono la lucha, el que dice porque soy yo el que tiene que hacer algo, entregando la responsabilidad a los otros, lo que lentamente termina por dejarte indefenso.
Al igual que mucha de las personas que leen y leerán esta newsletter, Yo, no hace muchos años atrás, también vivía en piloto automático, fluctuando entre sentimientos de vergüenza por mostrar quien era y de rabia al ver lo afortunado que podían ser otras personas.
Vivia en la constante queja, mi vida emocional parecía una montaña rusa, Agobiado con la falta de tiempo, esperando el fin de semana para evadirme con las amistades.
Pero algo en el fondo de mí no se resignaba a este estilo de vida y creía que todo podía ser mejor. Fue con la ayuda de los videos y libros de Victor Küppers, Jürgen Klaric y T Herv Eker, quienes alimentaron ese fuego que yacía en mi casi extinto, donde aprendí que el único responsable los resultados de mi vida era yo mismo y fue ahí cuando decidí dejar de ser una víctima, para pasar a tener el control y empezar a “Construir la vida de mis Sueños“.
Todos y cada uno de nosotros tiene esa llamita o esperanza de que la vida puede ser mejor y es tu responsabilidad alimentarla o dejarla extinguirse. Si la alimentas experimentaras todo lo bueno que el mundo tiene para ofrecer, pero en el caso contrario vivirás el sueño de alguien más.
Esa llama es la “FE“, la cual no es otra cosa que un estado mental denominado “Confianza“, Este estado, el cual al ser asociado a un pensamiento es capaz de inducir o crear por medio de afirmaciones o de instrucciones repetidas al subconsciente su equivalente material por medio del procedimiento más práctico que haya disponible.
Es atreves del principio de autosugestión, el cual consiste en la repetición de órdenes al subconsciente, que podemos intensificar voluntariamente la emoción de la fe.
Es decir, un pensamiento que se transmita repetidamente al subconsciente, es finalmente aceptado y actúa sobre la mente subconsciente. El subconsciente convertirá en su equivalente físico con los medios disponibles más directos y prácticos, cualquier orden que se le exija siempre que uno CREA o tenga FE en que dicha orden se llevará a cabo.
Una mente dominada por emociones positivas se convierte en una morada favorable para el estado mental llamado fe. Una mente tan dominada puede, a voluntad, darle instrucciones al subconsciente y éste las aceptará y actuará sobre ellas inmediatamente.
Los pensamientos que una persona acoge deliberadamente en su propia mente, que fomenta con entusiasmo y que combina con una o varias emociones, constituyen las fuerzas motivadoras que dirigen y controlan todos sus movimientos, conductas y hazañas.
Napoleon Hill en su libro “Piense y hace rico” propone un método para la aplicación de este principio, el cual consiste en realizar con la simple enunciación por escrito de los impulsos positivos del pensamiento y su memorización y repetición hasta que formen parte del instrumental de la facultad subconsciente de la mente, el cual comparto.
La fórmula para ganar Autoconfianza
Primero. Sé que tengo la capacidad de conseguir el objeto del Propósito Definido de mi vida; por lo tanto, me EXIJO ser persistente y perseverante hasta conseguirlo, y aquí y ahora prometo actuar de este modo.
Segundo. Sé que los pensamientos dominantes de mi mente finalmente se convertirán en actos externos y físicos y se trasformarán gradualmente en una realidad física; por lo tanto, concentraré mis pensamientos durante treinta minutos al día en la tarea de pensar en la persona en la que deseo convertirme, para crear así en mi mente una imagen mental clara de esa persona.
Tercero. Sé, por el principio de autosugestión, que cualquier deseo que albergue con persistencia en mi mente finalmente buscará expresarse a través de ciertos medios prácticos para lograr el objetivo que hay detrás de él; por lo tanto, dedicaré diez minutos al día a exigirme ganar CONFIANZA EN MÍ MISMO.
Cuarto. He anotado claramente una descripción de mi PROPÓSITO DEFINIDO y nunca dejaré de intentarlo hasta que haya ganado la suficiente confianza en mí mismo para conseguirlo.
Quinto. Comprendo muy bien que no hay riqueza ni posición que pueda durar mucho tiempo a menos que tenga una base leal y justa; por lo tanto, no me involucraré en ninguna transacción que no beneficie a todos los implicados.
Mi éxito se derivará de la atracción de las fuerzas que deseo utilizar y de la cooperación de los demás. Induciré a los demás a servirme porque estaré dispuesto a servirlos también a ellos. Terminaré con el odio, la envidia, los celos, el egoísmo y el cinismo al fomentar amor por toda la humanidad, porque sé que una actitud negativa hacia los demás nunca me dará el éxito. Lograré que los demás me crean porque creeré en ellos y en mí mismo.
Aplica estos pasos con fe, día a día y verás cómo tu mundo empieza a cambiar, el camino puede ser largo pero tal precio vale la pena pagarlo por una vida donde das lo mejor de ti a cada momento, sin importar si llego o no a la meta, porque me siento bien con la persona en la que me he convertido.
