El Regocijo
En la actualidad todo el mundo habla de éxito y cuando miramos las redes sociales pareciera que a todos les toca un pedacito, menos a mí. Acostumbrados a la satisfacción instantánea pareciera que todo el mundo tiene una vida feliz, pero…
¿porque me siento cada vez más solo?
Cuando vemos triunfar a otros, ya sea en el trabajo, en la familia y en las amistades, nuestra primera respuesta es felicitarlos, pero muchas veces después de ese momento nos sentimos tristes e incluso enojado y no sabemos por qué.
Muchos dicen…
Le tengo una envidia sana a NN, por…
Pero lo cierto es que dada la cultura en que vivimos, matizada por la competencia, no es extraño sentir celos por los éxitos que alcanzan los otros. Este fenómeno ocurre debido a la percepción de escasez, la cual nos hace creer que la felicidad es solo para algunos.
Pero, para alcanzar la felicidad y así alejarnos del sufrimiento, hay que liberar nuestra mente de sus venenos, y justamente los celos por la buena fortuna de que experimenta otra persona nos contamina con pensamientos y emociones negativas, dañando nuestras relaciones.
Son las relaciones con otras personas las que abren las posibilidades para vivir una #vidaconstructiva y así alcanzar nuestros sueños, pero la calidad de estas habla mucho de nuestro mundo interno y mientras alimentemos la creencia de escasez seremos prisionero de ellas.
La prueba verdadera de las relaciones no es solo cuan leal somos cuando los amigos fallan, si no cuanto nos alegramos al verlos triunfar. John C Maxwell
Cuando solo nos enfocamos en el resultado, esperando la sensación de felicidad, es que nos frustramos, ya que, cuando esta llega es están efímera y no alcanzamos a disfrutarla, por lo que rápidamente buscamos otra meta, entrando en una historia sin fin.
La única forma de poder salir de este estado es empezar a vivir en el aquí y el ahora “mindfulness” y así poder disfrutar del camino. Esta forma de pensar y sentir necesita de un cambio de paradigma, pasar de la competencia a la colaboración.
La colaboración es el lenguaje de la naturaleza, gracias a los avances de la ciencia se a descubierto cómo se mantiene la vida en un bosque, ya que, podemos ver como los árboles se comparten nutrientes gracias a una red de filamentos llamada micelios creados por los hongos, la cual entre otras funciones conecta a los árboles, permitiendo así su comunicación y trasmisión de elementos.
Uno de los antídotos para combatir los celos (envidia) es el regocijo con el éxito ajeno. En lugar de sentir frustración y rabia, aprender a alegrarnos genuinamente por los demás nos aportará más nivel de felicidad.
Desde el budismo la concepción del amor es desear la felicidad y las causas de la felicidad a todos los seres. Las últimas investigaciones científicas están demostrando que meditar en el amor aumenta nuestros niveles de felicidad.
El maestro budista Lama Rinchen enumera algunos de los beneficios de la meditación en el amor bondadoso:
- Aumenta la satisfacción vital.
- Reduce la autocrítica.
- Fomenta la conexión social.
- Cultiva el interés por las necesidades de otros.
- Aumenta las emociones positivas.
Adicionalmente, si meditar no es lo tuyo puedes recurrir a estas sugerencias para superarla:
- Analiza qué es lo que la otra persona tiene que tanto te gusta (pueden ser cosas materiales, pero también su forma de comportarse en determinadas circunstancias, o su aspecto físico).
- Reflexiona acerca de cómo crees que la otra persona ha conseguido aquello que deseas. Intenta dejar de lado creencias dirigidas a minusvalorarla y a quitarle valor a sus logros.
- Diseña un plan para conseguir por tus propios méritos lo que el otro ha obtenido.
- Se humilde y si crees que el otro puede ayudarte, díselo para que con su colaboración puedas obtener lo que tiene, siempre que esto sea posible.
- Habrá ocasiones en las que no puedas obtener lo que deseas. Intenta entonces sustituirlo por algo que se aproxime a ese objetivo y también te satisfaga.
- Distráete y haz planes para divertirte…; seguro que hay más cosas interesantes en tu vida que aquello que envidias. No se trata de dejar de pensar en cómo conseguirlo, sino en evitar obsesionarte con ello.
- Ama, da valor a lo que tienes y se agradecido. Y no olvides alegrarte de lo que tienen los demás. “El alma tranquila” es la mayor enemiga contra la “envidia mala”.
- nadas circunstancias, o su aspecto físico).
No se puede ser envidioso y feliz al mismo tiempo…
Elige qué quieres ser.
