La Unidad
Todos en este mundo buscamos “Paz Mental“, la cual manifiesta en nuestra vida un sentimiento de felicidad. Esta paz se alcanza cuando dejamos de torturarnos con las experiencias del pasado (angustia) y dejamos que esas experiencias afecten de forma negativa las expectativas de los resultados que esperamos (ansiedad).
Es la consciencia de “Unidad” la que nos libera de los efectos de todas las experiencias, ya que esta supone que no existe lo positivo o negativo y que cada una de ellas trae consigo un aprendizaje, la oportunidad de poder vernos a nosotros mismos y así modificar aquello que no nos gusta de nosotros.
Son esas experiencias traumáticas, vividas durante la niñes, las que nos marcan y debilitan nuestra autoestima, haciéndonos creer que no somos merecedores del amor de nuestros padres y por lo tanto de todos los demás. Es ese sentimiento el que provoca una respuesta compensatoria en nuestra conducta, que termina dañando nuestras relaciones. Mientras más desproporcionadas sean estas conductas, menor es nuestra autoestima o el amor que sentimos por nosotros mismos.
Las conductas compensatorias son como un péndulo, mientras mayor la herida más desproporcionada es la conducta.
Son esas conductas, las que en algún momento de nuestra vida fueron funcionales, las que nos permitieron sobrevivir, las que ahora, que estamos solos a cargo de nuestra vida, nos dificultan el logro de nuestros sueños y de esta manera poder vivir una “Vida Constructiva“.
Es esta separación, producto de la pérdida del amor, la que nos mantiene en una lucha interna constante, en donde la búsqueda del amor fuera de nosotros nos hace pasarnos a llevar y no respetarnos a nosotros mismo. Es este ciclo de violencia hacia uno mismo el responsable de la rabia que experimentamos día a día.
Para salir de este estado es necesario trascender nuestras creencias, cuestionarlas y dejar de culpabilizar a los demás de los resultados. Comprender que somos nosotros la causa de todo lo que vivimos y que, si hay algo que no nos gusta, somos nostros los responsables de cambiar las en nuestro interior.
El mundo externo es un reflejo del mundo interno.
Ver el mundo de forma dual es vivir en la ignorancia y las respuestas compensatorias son un reflejo del apego a las cosas y cuando perdemos aquello a lo que nos aferramos sentimos rabia y cuando vemos que otra persona tiene eso que buscamos sentimos envidia ya que nos gustaría tenerlo nosotros.
Mientras vivamos con miedo seremos incapaces de alcanzar la “Iluminación” o en otras palabras ver las cosas como una “unidad“. Y el camino para curar la mente de “La Ignorancia” y de esta manera alcanza la “Iluminación“, se inicia con la aceptación de que vivimos en un mundo dual, pero que esa dualidad es una ilusión creada por la separación o perdida del “Amor” (Sabiduría).
Esta perdida no es otra cosa que la negación del amor a nostros mismo, la cual podemos revertir comprendiendo que siempre hemos estado completos y que para empezar a experimentar sus beneficios tenemos que respetarnos y cuidarnos.
Para esto es necesario seguir el “Camino Alto“, como dice John C Maxwell y empezar a posponer la satisfacción inmediata para experimentar la verdadera satisfacción de sentirse pleno con la vida que estas viviendo.
Lo fácil a corto plazo lleva a lo difícil a largo plazo, mientras que lo difícil a corto plazo lleva a lo fácil a largo plazo.
Esta en nosotros mismo tomar la decisión de empezar a vivir la vida que merecemos y para esto hay que ser fiel a uno mismo,
