La Fuente del Bienestar
Cuando se habla de sueños, metas y objetivos es normal enfocarse en los aspectos cognitivos y emocionales, y dejar en segundo plano la alimentación. Es fácil quedarse en plano de los pensamientos, ideando infinitos planes, buscando como llevarlos a cabo, pero muchas veces sentimos que no tenemos la energía para darle continuidad y consistencia al proceso que acabamos de iniciar.
Muchos de los planes fallan porque la persona no cuenta con la energía suficiente para esperar a que lleguen los resultados, abandonando antes de tiempo. Y claro cómo se puede esperar estar a la altura de grandes sueños sino cuidamos el cuerpo que nos llevara a conseguirlo.
Una de las formas de cuidar el cuerpo es aprendiendo a “Respirar“, puedes revisar el newsletter de la semana pasada aquí, la cual ayuda a oxigenar el cuerpo y controlar estados emocionales. La otra manera es la manera en que nos alimentamos, donde el sistema digestivo es responsable en hasta un 60% del “Sistema Inmunológico” y del ingreso de proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales, que el cuerpo necesita para su funcionamiento.
La principal de defensa de nuestro cuerpo está ubicada en el sistema digestivo, compuesto por la microbiota, la cual está compuesta por microorganismos que ayudan a repeler bacterias y virus presentes en el medio ambiente. Logrando de esta manera desestresar al cuerpo al protegerlo de enfermedades.
El microbiota se nutre de los microorganismos presentes en la fruta y verduras orgánica y no la producida a gran escala para que dure mucho y crezcan rápido y en mayor cantidad. Estos avances han traído consecuencias nefastas para nuestro cuerpo.
Todos los alimentos procesados o manipulados genéticamente no aportan a la generación de microbiota, debido a la falta de microorganismos en ellos, esta es la razon por la cual este tipo de alimento dura mucho más que los orgánicos, que se descomponen rápidamente.
Cada uno de los tipos de alimentos, fruta, verduras, legumbres, lácteos y carnes nos aportan distintos nutrientes necesarios para nuestro cuerpo y donde algunos son importantes de consumir diariamente y en horarios específicos.
La Fruta es la principal fuente de energía y agua (junto con las legumbres), por esto es bueno consumirlas a primera hora del día, durante el desayuno y por última vez al medio día, de postre al almuerzo, y no después, esto para no quedarse con la azúcar restante en el cuerpo. Si la consumes como jugo estas ayudando al cuerpo a digerirla, lo cual también genera un ahorro energético considerable.
Las verduras aportan una gran variedad de vitaminas y minerales, fitoquímicos, antioxidantes, y constituyen la principal fuente de fibra de la alimentación. Donde cada tipo aporta a diferentes órganos del cuerpo ayudando a desintoxicarlos. Por esto es importante comer de varios colores. Es bueno consumirlas durante el almuerzo y cena.
Las legumbres son la fuente de agua y proteína más importantes y es bueno incorporarlas al menos 2 veces a la semana, durante el almuerzo. El agua que aportan permite que la sangre tenga la densidad correcta para que se realice el proceso de difusión al hacer contacto con las células y realizar el intercambio de elementos.
Los lácteos, que nos han dicho que son la principal fuente de calcio, hay que consumirlos al final de cada comida (en los casos que se consuma), para no taponear el intestino y dificultar el transitar de los alimentos por el sistema digestivo, lo que genera diversos efectos adversos que generan mal y de esta forma estresa al cuerpo, creando estados de ansiedad y angustia.
Las carnes si bien entregan las proteínas necesarias para el funcionamiento del cuerpo tienen el inconveniente de ser difíciles de digerir, y algo curioso es que para que la carne roja para que sea comible tiene que contener ácido úrico, el mismo que es desechado por la orina. Lo importante aquí es tratar de no mezclar proteínas con carbohidratos, lo que dificulta aún más la digestion, ya que uno es acido y el otro base, lo que neutraliza los jugos gástricos.
Es importante buscar un equilibrio entre todos ellos, ya que la ausencia de uno de ellos provoca consecuencias que a la larga terminan en enfermedades. Por esto que hay que ser consciente de ello y ver las combinaciones que nos permita estar a plena capacidad para alcanzar los sueños, metas y objetivos.
Por último, es necesario entender que el mal funcionamiento del cuerpo provoca enfermedades lo que estresa al organismo secretando cortisol, el cual si es permanente termina de dañar la salud debido a la falta de afluencia de sangre al sistema digestivo y a los demás organismos encargados de limpiar la sangre de los elementos tóxicos, provocando un mal funcionamiento hasta provocar una falla.
No esperes a que tu cuerpo te de la alerta para comenzar a incorporar hábitos saludables a tu vida, que puede ser muy tarde para poder revertirlos.
¡¡¡Comienza ya!!!